Conocimiento mutuo, mapa de iniciativas, intercambio de buenas prácticas, formación y proyectos de colaboración entre comunidades y obras.
Carisma encarnado; proximidad; misión compartida; continuidad de los procesos y servicio a quienes más lo necesitan.
Institutos de vida consagrada, comunidades, obras educativas y sociales, religiosos, colaboradores laicos, jóvenes y familias.